¿Un lado de la caja torácica más marcado? Deformidades torácicas asimétricas
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Que un lado de la caja torácica se vea más marcado, más abultado o más hundido que el otro es algo que tanto padres como adultos notan con frecuencia, aunque rara vez se explica con claridad. La literatura científica señala que una parte importante de las deformidades de la pared torácica (pectus carinatum, pectus excavatum y otras formas más raras) no son en realidad del todo simétricas, sino que presentan cierto grado de asimetría [1] [2].
Esta asimetría suele explicarse en la literatura por una ligera rotación del esternón o porque el cartílago costal de un lado se desarrolla con una longitud distinta a la del otro [2] [3]. Esto no significa que la deformidad sea "incorrecta" o "complicada"; simplemente indica que los dos lados de la pared torácica no avanzaron exactamente al mismo ritmo durante el crecimiento.
En este artículo no se comparte ningún dato clínico ni valoración específica de un paciente; toda la información procede de la literatura científica publicada y es de carácter general. El objetivo es explicar, en un lenguaje claro, por qué la caja torácica puede verse más marcada de un lado, cómo se relaciona esto con el pectus carinatum y el pectus excavatum, y cuándo conviene acudir a un especialista; una valoración personalizada solo puede hacerse mediante una exploración física.
¿Por qué se ve la caja torácica más marcada de un lado?
La forma de la pared torácica depende de la velocidad de crecimiento del esternón y del cartílago que lo une a las costillas. Este crecimiento no siempre avanza de forma idéntica en ambas mitades del tórax; la literatura señala que una ligera rotación del esternón hacia un lado, o un cartílago costal que crece algo más en un lado que en el otro, puede hacer que la pared torácica no se vea simétrica [1] [3].
El tamaño de esta diferencia varía de una persona a otra. En algunos casos la asimetría solo se percibe mirando con atención, mientras que en otros el abultamiento o el hundimiento de un lado resulta claramente visible. Para este tipo de valoración, la literatura utiliza medidas como el "ángulo de rotación", que expresa numéricamente cuánto ha girado el esternón [4].
La caja torácica asimétrica también puede confundirse con las costillas evertidas (rib flare), ya que en ambos casos una zona de la pared torácica se ve más marcada que el resto. Sin embargo, se trata de dos fenómenos con orígenes estructurales distintos: las costillas evertidas se deben a que el reborde costal inferior se abre hacia fuera, mientras que la asimetría aquí descrita está directamente relacionada con la rotación del esternón y con diferencias en el crecimiento del cartílago [1] [3]. Esta distinción también solo puede aclararse mediante una exploración.
Pectus carinatum asimétrico
El pectus carinatum se describe clásicamente como un abultamiento completo del esternón hacia delante, pero la literatura señala que esta protrusión puede ser unilateral, y que en estos casos el esternón suele rotar ligeramente hacia la derecha [2].
En un estudio centrado directamente en este tema, se midieron mediante tomografía computarizada las longitudes de las costillas y del cartílago costal en pacientes con pectus carinatum asimétrico; se observó que el cartílago del lado donde la protrusión era más marcada era más largo que el del lado contrario [3]. Este hallazgo sugiere que la asimetría no es aleatoria, sino que podría deberse a una diferencia real en la velocidad de crecimiento del cartílago.
Pectus excavatum asimétrico
En el pectus excavatum se observa un patrón similar: la literatura indica que el hundimiento del esternón suele desarrollarse no exactamente en el centro, sino ligeramente desplazado hacia la derecha, un patrón descrito como "pectus excavatum asimétrico" [1].
Un estudio publicado mostró que, en pacientes con deformidad torácica asimétrica, el ángulo de rotación del esternón aumenta con la edad, es decir, la asimetría puede acentuarse a medida que avanza el crecimiento [4]. Esto indica que una asimetría leve detectada de forma temprana puede cambiar con el tiempo, de ahí la importancia de un seguimiento regular.
Relación con la columna vertebral (escoliosis)
La rotación del esternón no se limita únicamente a la pared torácica anterior. La literatura señala que, en pacientes con pectus excavatum, las vértebras torácicas también pueden presentar cierto grado de rotación, es decir, la asimetría del esternón podría estar relacionada también con la columna vertebral [5].
Este panorama más amplio explica por qué la literatura recomienda revisar también la curvatura de la columna (escoliosis) en pacientes con deformidad de la pared torácica [6]. Esto no significa que toda caja torácica asimétrica vaya a presentar necesariamente escoliosis; es simplemente un hallazgo general que muestra que ambas estructuras pueden estar relacionadas durante el crecimiento.
¿Cuándo es normal y cuándo debe evaluarse?
La asimetría leve es, de hecho, bastante frecuente y por sí sola no es necesariamente indicio de una enfermedad; la literatura señala que las deformidades de la pared torácica perfectamente simétricas son incluso menos frecuentes que las asimétricas [1] [2]. Aun así, si la asimetría se acentúa con el tiempo, se acompaña de dolor o molestias en un solo lado, o se percibe un cambio rápido en el esternón, acudir a un especialista es una decisión sensata y segura.
En su práctica clínica, Pectuslab ofrece información general y orientación relacionada con la asimetría de la pared torácica; para una valoración definitiva siempre es necesario acudir directamente a un especialista, que puede ser un cirujano torácico, un cirujano pediátrico, un especialista en ortopedia o un fisioterapeuta; qué especialidad es la adecuada depende de los hallazgos.
Tampoco conviene pasar por alto el impacto en la apariencia. La literatura señala que las deformidades de la pared torácica, especialmente durante la adolescencia, pueden tener un efecto psicológico notable sobre la autoestima y la percepción corporal [2]. Por eso, la asimetría no debería restarse importancia como "solo una cuestión estética"; hablar con un especialista puede ser útil tanto por el aspecto físico como por estos efectos.
El proceso diagnóstico
La valoración comienza generalmente con una exploración física; el médico observa la diferencia entre ambos lados del esternón y las costillas, y utiliza si es necesario medidas de gravedad como el índice de Haller [2]. Para precisar mejor el grado de asimetría y la dirección de la rotación del esternón pueden emplearse técnicas de imagen como la tomografía computarizada [3] [4].
En algunos casos, especialmente cuando la asimetría es marcada o se acompaña de otros hallazgos, la literatura recomienda también evaluar la columna vertebral [5] [6]. Así se obtiene un panorama más completo, no con una sola exploración, sino mediante la valoración conjunta de varias especialidades cuando es necesario (como cirugía torácica y ortopedia).
Una única exploración no siempre es suficiente. Dado que existen hallazgos que muestran que el ángulo de rotación puede cambiar durante el crecimiento [4], repetir la valoración en intervalos determinados, especialmente durante la infancia y la adolescencia, es útil para comprender correctamente cómo evoluciona la asimetría.
¿Cómo cambia el tratamiento en los casos asimétricos?
En una deformidad de la pared torácica asimétrica, el plan de tratamiento suele requerir un enfoque más individualizado que en los casos simétricos, ya que la presión o el soporte aplicados pueden necesitar distribuirse de forma desigual entre ambos lados, según la asimetría. La literatura señala que incluso en la corrección quirúrgica se tiene en cuenta la asimetría, ajustando el ángulo de la osteotomía posterior en consecuencia [3].
En los enfoques no quirúrgicos (como las ortesis y las campanas de vacío) se aplica una lógica similar: el producto debe elegirse y ajustarse según la anatomía del paciente, incluida una posible asimetría. En este punto, por ejemplo, las distintas variantes de almohadilla de la ortesis Gpad o las diferentes opciones de talla de la campana de vacío Gvacuum pueden resultar útiles, ya que permiten elegir una opción adecuada a distintas formas anatómicas; sin embargo, qué producto y qué ajuste son adecuados para un caso asimétrico concreto solo puede determinarlo un especialista tras una exploración. Conviene dejarlo claro: esto no es una afirmación sobre una tasa de éxito determinada ni una garantía.
Preguntas frecuentes
¿Es peligroso que un lado de la caja torácica esté más marcado?
En la mayoría de los casos, una asimetría leve por sí sola no compromete la función cardíaca ni pulmonar y es principalmente una cuestión estética. Aun así, dado que la literatura señala que la asimetría puede aparecer en algunos casos junto con rotación de la columna vertebral [5] [6], se recomienda una evaluación completa ante una asimetría marcada o que cambia rápidamente.
¿La asimetría se corrige por sí sola durante el crecimiento?
No existe en la literatura un hallazgo general de que la asimetría disminuya con la edad; al contrario, algunos estudios muestran que el ángulo de rotación aumenta a medida que avanza el crecimiento [4]. Por eso se recomienda un seguimiento regular en lugar de esperar a que "se corrija por sí sola".
¿A qué especialista se debe acudir por una caja torácica asimétrica?
Al notar una asimetría en la pared torácica, acudir directamente a un especialista es el primer paso adecuado; puede tratarse de un cirujano torácico, un cirujano pediátrico, un especialista en ortopedia o un fisioterapeuta; cuál es el adecuado depende de los hallazgos y de la edad, y si es necesario, puede seguirse un proceso de valoración conjunta entre varias especialidades.
Conclusión
Que la caja torácica se vea más marcada de un lado que del otro es un hallazgo reportado con frecuencia en la literatura sobre deformidades de la pared torácica como el pectus carinatum y el pectus excavatum, y puede deberse a una ligera rotación del esternón y a un ritmo de crecimiento distinto del cartílago costal. La asimetría leve es común y generalmente inofensiva, pero se recomienda una evaluación especializada cuando la asimetría se acentúa o causa molestias. El diagnóstico definitivo, el grado de gravedad y el enfoque de tratamiento siempre se determinan mediante una exploración especializada.
Fuentes
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